El gremio aseguró que el Municipio incumple el pliego de la nueva concesión al no garantizar la continuidad laboral de la totalidad de los 344 empleados. Aclararon que, por el momento, no habrá paro, pero sí una vigilia para visibilizar el reclamo.

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) se declaró en estado de alerta y movilización luego de que fracasaran las gestiones para garantizar la continuidad laboral de la totalidad de los trabajadores en el marco del cambio de concesión del transporte público de pasajeros en Comodoro Rivadavia.
El referente del gremio, Alejandro Quintero, sostuvo que actualmente hay 75 trabajadores que permanecen en una situación de incertidumbre, ya que no fueron incluidos en el traspaso, pese a que el pliego establece la incorporación de 344 empleados para operar 121 unidades.
“Hay un gris que el Municipio no se quiere hacer cargo. El pliego dice claramente 121 unidades y 344 trabajadores, pero ahora hay 75 compañeros que quedan en un limbo hasta que lleguen más colectivos. Eso no está establecido en ninguna parte del pliego”, afirmó.
Quintero remarcó que el conflicto no es con la empresa saliente Patagonia Argentina ni con la nueva prestataria DOTA-MR, sino con el Municipio, al que responsabilizó por no brindar una solución a los trabajadores afectados.
“El Municipio es el ente regulador y alguien tiene que hacerse cargo de estos 75 compañeros. No tienen la culpa de que las 121 unidades todavía no estén en Comodoro”, expresó.
Desde la UTA indicaron que, por el momento, no se implementarán medidas de fuerza que afecten el servicio, ya que buscan no perjudicar a los usuarios del transporte público. Sin embargo, adelantaron que realizarán una vigilia y mantendrán el estado de alerta hasta que exista una respuesta concreta.
“El transporte va a seguir funcionando. No vamos a entorpecer el servicio, pero sí vamos a hacer una vigilia importante para que este reclamo sea escuchado”, explicó el dirigente.
Quintero también señaló que, incluso, en futuras reuniones se habría reconocido la posibilidad de un faltante de personal, por lo que consideró incomprensible que no se garantice desde ahora la continuidad laboral de todos los trabajadores.
Finalmente, insistió en que la prioridad del gremio es que los 344 empleados sean incorporados, independientemente de la cantidad de colectivos que comiencen a prestar servicio.
“El problema no son los recorridos ni la cantidad de unidades. El problema es que los 344 trabajadores tienen que conservar su puesto laboral. Después, cómo organice el servicio la empresa será responsabilidad de ella”, concluyó.
