Dos funcionarios de la Cancillería ya trabajan en territorio venezolano para acompañar a las familias, asistir a los heridos y colaborar en la búsqueda de argentinos desaparecidos.

El Gobierno argentino, a través de la Cancillería, puso en marcha una misión consular humanitaria en Venezuela para brindar asistencia a los ciudadanos argentinos afectados por los dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron al país caribeño y provocaron una tragedia de enormes dimensiones.
Según confirmó el canciller Pablo Quirno, dos funcionarios argentinos ya trabajan en territorio venezolano con el objetivo de asistir a la colectividad nacional, coordinar la búsqueda de personas desaparecidas y acompañar a las familias de las víctimas.
Hasta el momento, se confirmó la muerte de seis ciudadanos argentinos, mientras que tres permanecen desaparecidos. Inicialmente habían sido reportados siete compatriotas como desaparecidos, pero cuatro de ellos ya fueron localizados, por lo que la búsqueda continúa sobre los restantes.
El titular de la cartera de Relaciones Exteriores explicó que la misión tiene como finalidad “relevar las necesidades de asistencia de la colectividad argentina, documentar a los ciudadanos y colaborar con las familias en la búsqueda de paraderos, el acompañamiento de heridos y la asistencia a los familiares de personas fallecidas”.
Además, el Ministerio de Relaciones Exteriores informó que recibió 34 llamados de personas interesadas en colaborar con ayuda humanitaria, mientras que ya se contabilizan 215 pedidos de asistencia recibidos a través de correo electrónico y líneas telefónicas habilitadas para la emergencia.
De acuerdo con el informe oficial de Cancillería, entre los argentinos afectados también se encuentran tres grupos familiares, dos personas y un menor en situación de vulnerabilidad, además de una persona que permanece hospitalizada.
La tragedia se produjo el 24 de junio, cuando dos fuertes terremotos, separados por apenas 39 segundos, golpearon la costa norte de Venezuela. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez Gómez, informó que el balance oficial asciende a 1.450 personas fallecidas y 3.150 heridas, mientras continúan las tareas de rescate.
Los movimientos sísmicos provocaron el colapso de edificios, severos daños en infraestructura estratégica y una crisis humanitaria que obligó a las autoridades venezolanas a declarar el estado de emergencia y catalogar a La Guaira como zona de desastre.
La dimensión del desastre también se refleja en la cantidad de personas cuyo paradero aún se desconoce. Según la iniciativa ciudadana Desaparecidos terremoto Venezuela, de las 62.099 personas reportadas como desaparecidas, solo 14.905 fueron encontradas, por lo que más de 47.000 continúan sin ser ubicadas.
