Los hermanos mestizos se convirtieron en protagonistas de la primera adopción conjunta registrada en el dispensario municipal. Tras años compartiendo canil, lograron ser adoptados por una familia que decidió no separarlos.

Luego de permanecer durante tres años en el dispensario municipal de Comodoro Rivadavia, los dos perros mestizos Titi y Tato encontraron una familia y protagonizaron la primera adopción conjunta registrada en la institución.
Durante todo ese tiempo, ambos compartieron mucho más que un espacio. Su estrecho vínculo llamó la atención de trabajadores y voluntarios, quienes destacaban la conexión especial que mantenían. Jugaban juntos, se cuidaban mutuamente y afrontaban la espera siempre uno al lado del otro.
Por esa razón, desde el dispensario existía un deseo compartido: que pudieran ser adoptados por la misma familia y no tuvieran que atravesar una separación después de tantos años.
La espera fue extensa, pero finalmente llegó la noticia más esperada. Una familia decidió abrirles las puertas de su hogar y darles una nueva oportunidad, permitiendo que continúen compartiendo su vida juntos.
