
En el marco de la investigación por el homicidio de Bernardino “Nino” Villarroel, ocurrido el pasado 2 de marzo en Km. 5, este jueves se llevó adelante una audiencia de revisión de la prisión preventiva que cumple el imputado Nicolás Raúl Cerecero. Durante la audiencia, la fiscalía solicitó que se mantenga la medida de coerción, mientras que la defensa no presentó oposición al pedido.
El fiscal general Facundo Oribones señaló que la medida dictada en la audiencia de control de detención vencía en la fecha y sostuvo que, con el avance de la investigación, se incorporaron nuevas pruebas de cargo que fortalecen la probabilidad de autoría del imputado. En ese marco, requirió que Cerecero continúe detenido por el plazo de tres meses, argumentando que persiste el peligro procesal de fuga.
Por su parte, el defensor público Gustavo Oyarzun no formuló objeciones al planteo realizado por el Ministerio Público Fiscal. Finalmente, la jueza penal Raquel Tassello resolvió hacer lugar al pedido y mantener la prisión preventiva del acusado. La magistrada sostuvo que “la investigación sigue incorporando indicios de autoría” y remarcó que existen elementos suficientes para presumir tanto la autoría del imputado como la materialidad del hecho.
El hecho
De acuerdo a la investigación, el crimen ocurrió el 2 de marzo alrededor de las 17:40, cuando Cerecero se encontraba en el interior de la vivienda de Villarroel, a quien conocía. Allí ambos habrían mantenido una discusión y el imputado le provocó múltiples heridas en distintas partes del cuerpo. Además, habría utilizado un elemento contundente para golpearlo, causándole fracturas y diversas lesiones.
Según la acusación, Villarroel falleció producto de un “politraumatismo de cráneo”. Posteriormente, Cerecero habría iniciado dos focos ígneos dentro de la vivienda con el objetivo de eliminar evidencia, utilizando acelerantes. El hecho fue calificado provisoriamente como “homicidio agravado por ensañamiento”, en calidad de autor para el imputado Nicolás Raúl Cerecero.
