El emblemático espacio, punto de encuentro de generaciones, cerró sus puertas de manera definitiva y generó conmoción entre sus clientes habituales, que lo consideraban parte de su vida cotidiana.

El histórico Café Kennedy cerró sus puertas este lunes y la noticia generó sorpresa y tristeza entre quienes lo frecuentaban desde hace décadas.
Roberto, cliente del lugar desde hace años, contó que lo tomó por sorpresa. “Venía a desayunar y me encuentro con que está cerrado, es una lástima. Había una buena atención de los dueños y de los chicos”, expresó con pesar.
El cierre se da en un contexto económico complejo que afecta a numerosos comercios. “Así como está la vida es lógico que no tan solo el café cierre, hay muchos locales que están dando ofertas por cierre definitivo. Esto es insostenible”, reflexionó.
Para quienes lo elegían a diario, el Kennedy era mucho más que un café. “Yo venía todos los días acá, era mi segunda casa”, relató Roberto. Allí, entre tazas de café y diarios, se tejían vínculos que trascendían el mostrador. “Nosotros que somos gente grande era un punto de reunión, para amigos, charlas, café”, explicó.
También recordó a quienes formaban parte del lugar: “Conozco a los mozos de años, a Luciano, a Luis, a Jorge que ya se jubiló acá. Es un golpe muy grande”. Y sumó: “Son 30 años ahí, es un dolor muy grande porque uno se pone en el pellejo de ellos. Hoy es muy difícil encontrar un trabajo”.
Conmovido, Roberto resumió el sentimiento de muchos: “Café como este no creo que encuentre en ningún lado, este era un café de amigos de los de antes. El que no era amigo se hacía amigo ahí. Yo coseché muchos amigos acá”.
Ahora, la incertidumbre también alcanza a los clientes. “Vamos a ver qué rumbo tomar, a dónde ir a tomar un cafecito con la misma historia, que no creo”, dijo.
“Esa amistad no la vamos a perder, pero el punto de reunión es la parte más dolorosa” lamentó.
Pese al golpe, dejó un mensaje de esperanza para quienes estuvieron al frente del histórico lugar: “Hay que tomarlo con calma porque sé que les va a ir bien. Los muchachos y el dueño son muy emprendedores, algo van a hacer”.
