El hecho ocurrió en la intersección de Mendiondo y Aristizábal, en Km. 3. La vecina sostuvo que, tras el episodio, habló con los propietarios del animal pero que no se hicieron responsables, y advirtió que el perro continúa suelto, siendo un riesgo para vecinos y estudiantes.

Una vecina de Km 3 alertó sobre la presencia de un perro suelto que, según denunció, habría protagonizado un episodio de mordedura y representa un riesgo para quienes circulan por el sector, especialmente en el inicio del ciclo lectivo.
Camila, residente de la zona, señaló que el animal se encuentra habitualmente en la intersección de las calles Mendiondo y Aristizábal, a mitad de cuadra, y que sus dueños lo mantienen suelto. “Ahora que comienzan las clases y tengo que llevar a mi hija a la escuela, tengan cuidado quienes pasan por ahí”, advirtió.
Según relató la mujer, tras el episodio se comunicó con la dueña del animal, quien le respondió por mensaje que “la única solución que tengo es atarlo, otra no puedo, a no ser que lo mate”, y agregó que lo mantiene atado durante el día pero que “de noche por precaución lo suelto”.
Sin embargo, la vecina sostiene que el perro continúa circulando suelto también en horario diurno y que, a pesar del compromiso manifestado, la situación no cambió.

La mujer aseguró que fue mordida por el perro y que, tras hablar con la propietaria, no obtuvo una solución. “Me dijo que por el día iba a atarlo, pero el perro está suelto en la calle todos los días desde hace un año”, afirmó. Según explicó, la calle desemboca en el establecimiento educativo al que asistirá su hija, por lo que numerosos padres y alumnos transitan diariamente por el lugar.
Camila indicó que no realizó la denuncia formal debido a que perdió días de trabajo a raíz de la mordedura y no podía continuar ausentándose. “Pensé que los dueños iban a hacer algo con su animal, pero hasta el día de hoy no lo hicieron”, expresó.

