Todos son investigados por explotación sexual y reducción a la servidumbre. El líder de la organización, Konstantin Rudnev, continúa detenido en el Servicio Penitenciario Federal de Rawson

La investigación penal contra la secta rusa radicada en Bariloche avanzó con la formalización de la acusación contra dos mujeres más, elevando a 21 el total de imputados en la causa en la que se encuentra detenido el líder de la organización, Konstantin Rudnev.
El fiscal general Fernando Arrigo, a cargo de la Sede Fiscal Descentralizada de San Carlos de Bariloche, presentó los cargos frente al juez de Garantías Gustavo Zapata, señalando que las mujeres, identificadas por sus iniciales D.Z. y N.P., participaron de la estructura que captó, trasladó y alojó a la víctima con fines de explotación sexual y reducción a la servidumbre. Según la fiscalía, la organización utilizaba la fachada de un espacio espiritual y de práctica de yoga para engañar a la víctima y aprovechar su situación de vulnerabilidad.
Aunque las mujeres no quedaron detenidas, el juez ordenó la retención de sus pasaportes y les prohibió salir del país. Estas medidas ya se habían adoptado al inicio de la investigación, cuando se les secuestraron computadoras, celulares y ropa erótica vinculada al caso.
El pedido del líder de la secta
Previamente, Rudnev, actualmente alojado en la Unidad 6 del Servicio Penitenciario Federal de Rawson, Chubut, había solicitado la prisión domiciliaria, que inicialmente le fue concedida. Sin embargo, la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca revocó el beneficio a pedido de la fiscalía, por considerar que no existían fundamentos que lo justificaran. Así, el líder continuará detenido.
Rudnev es conocido internacionalmente por haber fundado la secta en Rusia en la década de 1990 y por una condena de 11 años de prisión por abuso sexual. Tras esa sentencia, huyó de Montenegro, país que emitió un pedido de captura en octubre de 2024, y se descubrió que ingresó a Argentina, donde lideraba la organización investigada en Bariloche.
