El despliegue incluyó personal de Infantería y comisarías para custodiar la sala velatoria y el entierro, ante el temor de un posible “velorio tumbero”. El operativo se extendió hasta el mediodía y se desarrolló sin incidentes.

La Policía desplegó un amplio operativo de seguridad en las inmediaciones de la sala velatoria y durante el entierro de Rodrigo César Pedro Nieves, con el objetivo de prevenir posibles disturbios y evitar la realización de un “velorio tumbero”, que era promovido por el entorno delictivo de la familia.
El dispositivo contó con la participación de grupos especiales de Infantería y personal de comisarías, con un total cercano a 20 efectivos y cuatro móviles afectados. El operativo se extendió hasta alrededor de las 13 horas y, según informaron fuentes policiales, se desarrolló sin registrarse incidentes.
La medida preventiva se adoptó en función del contexto del caso y ante la posibilidad de una convocatoria numerosa vinculada al entorno del fallecido.
El homicidio de Rodrigo Nieves
Nieves, de aproximadamente 25 años, fue una de las víctimas del ataque a balazos ocurrido en la madrugada del miércoles en barrio Pueyrredón. El joven murió en el lugar, dentro de un Peugeot que recibió al menos diez disparos. La mujer que lo acompañaba fue trasladada al Hospital Regional, donde falleció horas más tarde a raíz de las heridas.
El hecho ocurrió cerca de las 3 en la intersección de La Prensa y Vuelta de Obligado. Según informó el jefe de la Unidad Regional, Lucas Cocha, los disparos habrían sido efectuados desde otro vehículo, lo que refuerza la hipótesis de un ataque dirigido.
Además, Nieves estaba vinculado como testigo en una causa por homicidio que debía comenzar esta semana, en relación al asesinato de Matías Nieves ocurrido en 2025.
La investigación del doble crimen continúa en curso para determinar el móvil del ataque y dar con los responsables.
